Los pies descalzos, plantados en el suelo. Las uñas mal pintadas recuerdan una pared medio desconchada, de esas que toda casa abandonada tiene.

 

Hay algo en la vida que la hace extraordinariamente bella; la continuidad de su existencia, a pesar nuestro. Y yo encuentro esa belleza extrema en ciertas formas de esa vida, tan simples, que sé que ya son invisibles.

Esa belleza rara es ordinaria, común, cotidiana, y no está dentro, no, está completamente expuesta, fuera. Tan corriente, que el ojo humano no la percibe fácilmente. Es mucho más facil de percibir y reconocer con el interior, con todo eso que llevamos dentro y que nos dice quienes somos.

Un alma puede tocar otra. Un alma puede ver la belleza extraordinaria de la cosas comunes.

A veces, en ciertos momentos de lucidez, comprendo en silencio y mi alma sonríe.

Una vez, me tumbé en mi cama pensando que no era capaz de sentir más dolor en el alma del que estaba sintiendo en ese instante..y en ese precioso momento vi esa belleza de la que hablo. En el silencio que provoca el dolor intenso, sentí como mi alma me alentaba a amarla en ese estado.  ¿Y si me amas así?, me dijo.

¿Serías capaz de ver la belleza en el dolor, de amar el dolor?. ¿Y si todo el secreto de la felicidad fuese algo tan sencillo?. Ver con los ojos cerrados, expandirte dentro de los límites, ser capaz de ver los infinitos universos de belleza que nos habitan y que habitamos.

¿Existe una palabra para esto?

Descubrí que era tan simple que resultaba complejísimo para la mente.

Volver de un trabajo que nada tiene que ver contigo, madrugar para llegar corriendo a todos los rincones del día. Ir a comprar con un dinero que no llegará al ecuador del mes. Cristales sucios de lluvia y barro. Cansancio y platos por limpiar. Y dentro de ese universo, belleza escondida.

¿Alguna vez has visto lo hermosa que es la espuma que va dejando el jabón al fregar los platos?..Hace pequeñas pompitas multicolores, y, si tienes suerte, alguna de ellas saldrá volando por la cocina.

Aprender a ver. Aprender a respirar. Aprender a amar sin tocar. Aceptar. Transformar desde la quietud.

La belleza oculta de la vida corriente, esconde un motor que genera un movimiento brutal sin moverse. La paz y el amor arrasan.

Aquí

Ahora

Silencio

Quietud

Mirada

Expandirme tanto que el silencio, la belleza y lo exquisito de este mundo emborrone mis barreras.

Elvira López del Prado

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