CONÓCETE A TI MISMO

El ser humano es un conjunto de muchas cosas, dimensión física, dimensión espiritual, cielo y tierra, interior y exterior. Lo que vemos y conocemos nos resulta familiar, lo aceptamos y nos sabemos relacionar con ello, pero lo interior, lo intangible, lo que desconocemos…eso ya nos cuesta más de reconocer, aceptar y cuidar. La relación que mantenemos con esas partes intangibles es menos fluida y directa.

El objetivo de este curso es el de acompañaros en un viaje interior hacia el reconocimiento de quienes sois. Pero eso no significa escoger qué partes de vosotros vais a reconocer, sino que para crecer y expandirse hay que reconocer TODAS nuestras partes, las que nos gustan y las que no.

No se puede crecer sin integrar todo lo que somos, no podemos recortarnos y pretender crecer. Se crece a partir de integrar.

La mayoría de las personas no saben que tienen un centro. No saben que tienen una interioridad que cultivar y expandir. No cultivan su conexión interior ni cuidan su diálogo interno.

Entonces para que este camino interior tenga éxito hay que ir reconociendo todo lo que nos salga al paso e ir integrándolo. Integrar es lo contrario a rechazar. Es HACERLO PARTE DE NUESTRA VIDA. Cuando otorgas reconocimiento a una sombra, la estás integrando como parte de tí mismo…esa sombra pasa a ser tu aliado, pasa a trabajar para tí, porque ya no necesita CHILLAR EN LA OSCURIDAD para ser reconocida, aceptada, integrada….ya es tú.

Todo lo que RESISTE PERSISTE.

Caminamos hacia un ser humano holístico. Que une su cielo con su tierra. Que integra TODO LO QUE ES para aceptarlo, para acogerlo.

Una persona jamás crecerá aniquilando su sombra, jamás vivirá en plenitud y alegría si esconde partes de sí mismo. TODO lo que somos nos ha hecho estar aquí y ahora.

Cuando hay crisis, nos descentramos y nos vamos a nuestra sombra. ¿Qué pasa cuando estamos en la sombra? ¿Cómo gestionamos las crisis, los problemas desde ahí?. La importancia de conocerse recae ahí. Cuanto más me conozco, más conozco mi sombra y más fácil me resulta volver a mi centro.

Las crisis estarán siempre, pero desde el autoconocimiento vuelvo antes al centro.

¿Podéis percibir o detectar una persona está conectada con su centro? ¿porqué? ¿qué señales emite?, ¿cómo es su cara, sus gestos corporales, el tono de voz?

Agobia mucho no saber que se tiene un centro. Desde esa consciencia vamos con el PILOTO AUTOMÁTICO, vamos de reacción en reacción.

Tratando de sacar fuera, sacar fuera…arrancarnos el brazo.

Desde esa consciencia no hay recursos, ni equilibrio.

Asi que no se trata de luchar sino de habitar más mi centro y menos mi sombra. La sombra muy probablemente nos acompañará siempre, pues no existe humano sin sombra.

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